jueves, 6 de marzo de 2014

Fanny de Navarro: "Toda una vida siguiendo al Tolima"


Fanny Puentes de Navarro (1920-2014) QEPD.

Por Lyda Cruz

En una pequeña tienda ubicada en el centro de la ciudad del Espinal, vive una de las más acérrimas seguidoras del Deportes Tolima. Hoy a sus casi 90 años, no ha parado de sufrir y gozar con el vinotinto de sus amores.

Se enamoró del fútbol, por allá por los 60s, y desde entonces, no ha dejado un solo instante de seguirle los pasos a aquel que llama ¡el Tolima grande!

Hablamos con ella en el Espinal, y nos contó algunos de los recuerdos memorables que tiene de aquel Tolima del pasado:

Lyda Cruz: ¿Hace cuánto es hincha del Deportes Tolima?

Fanny De Navarro: Toda mi vida he sido hincha del Deportes Tolima. Adoro al Tolima, siempre quiero que gane.

L C: ¿Cuál fue el jugador más importante que hubo en los inicios del Deportes Tolima?

F d N: En esa época habían muy buenos jugadores, recuerdo a Ariel Gandulfo, El “Caraña” Gonzáles, Marcos Coll, y el goleador Víctor Hugo del Río. Claro que hay muchos de los que no recuerdo el nombre, pero fueron jugadores con los que se tuvo un muy buen comienzo, y un progreso extraordinario.

L C: ¿Cuándo fue la primera vez que vio jugar al Deportes Tolima?

F d N: En el año 70, fui a un partido en Ibagué, junto con mi esposo; jugaba con Santa Fe, y recuerdo una anécdota, Santa Fe nos estaba llenando de goles, y los Bogotanos decían:”ahora si bailen el bunde”, y de pronto salió un tipo que les dijo:” canallas, si siguen así les meto un tiro”, y los tipos desaparecieron. Esa fue la primera vez que vi jugar al Tolima, porque antes siempre lo seguía por la radio.

L C: ¿Alguna vez viajó a otras ciudades a ver al Tolima?

F d N: Muchas veces; fui a Pereira, a Cali, a Bogotá, a un partido con Millonarios, cuando jugaba Sapuca; recuerdo que ese día ganamos un gol a cero.

L C: ¿Cuál ha sido para usted el momento más glorioso del Deportes Tolima?

F d N: Cuando fue campeón dirigido por el “Chiqui” García.

L C: ¿Para usted cuál ha sido el jugador más representativo de toda la historia del Tolima?

F d N: El Tolima en toda su historia ha tenido jugadores sobresalientes. Recuerdo al “pica piedra” Castillo, un jugador de apellido Castellanos, que era un goleador igual que del Río, que cada que el Tolima necesitaba un gol, el entraba y lo hacía; por supuesto Sapuca, Marcos Coll, en fin, el Tolima siempre ha contado con muy buenos jugadores.

L C: ¿Qué sintió el día que el Tolima se coronó campeón?

F d N: Ese día lloré de alegría, sentí al Tolima grande, y me sentía orgullosa de ser tolimense, y cada que llamaban a mi casa, decía: “LLAMA A LA CASA DE UN HINCHA DEL DEPORTES TOLIMA QUE ES EL CAMPEON”.

L C: ¿Cree usted que el Tolima de éste semestre tiene con qué ser campeón?

F d N: Sí, claro que sí, sólo que a veces los árbitros juegan en contra y le meten mucho la mano, no se si es porque los mandan o que sea lo que pase, de todos modos hay árbitros que le tienen antipatía al Tolima.

L C: ¿Qué no le gusta del Tolima actual?

F d N: A veces, el juego defensivo del Tolima, hacen un gol y se meten atrás; y otras veces me parece que los jugadores que deja en el banco, son los que necesita el equipo, eso queda demostrado cuando ellos entran, que lo dejan todo en la cancha y sudan la camiseta. Le meten berraquera.

L C: ¿Cómo ve las nuevas generaciones de jugadores del Deportes Tolima?

F d N: Son muy buenas, hay un buen futuro. Mejía por ejemplo, es un jugador sobresaliente, con pinta de crack. Lastima que hayan dejado ir a Darwin Quintero, era otro que estaba haciendo una carrera brillante en el Tolima, es un muy buen jugador. De todas maneras, creo que hay un buen semillero el en Tolima, y que hay que saberlo cultivar.

L C: ¿Cuándo fue la última vez que vio jugar al Tolima?

F d N: Sigo todos los partidos, por radio y televisión, el último que escuche fue el último que jugaron, contra Chico, pero al último que fui fue el año pasado, frente al Medellín, ese día ganamos 3 a 1.

L C: Por último, ¿qué les dice a los nuevos hinchas del Tolima?

F d N: Les digo que colaboren yendo al estadio, que es un equipo grande del que debemos sentirnos orgullosos porque es lo que nos representa a los tolimenses, a la raza pijao, y es una muy buena representación.

Publicado originalmente el 15 de octubre del 2008 en http://humborysuspelachivas.com/

martes, 11 de febrero de 2014

Cóndores no entierran todos los días (1971)

Reseña de Luis Fernando Afanador
Revista Arcadia


Después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán y de la insurrección del ‘pueblo gaitanista’, los liberales y los conservadores pactaron la Unión Nacional alrededor del gobierno de Mariano Ospina Pérez. Este pacto se rompió por la presión de Laureano Gómez, que obligó al gobierno de Ospina a cerrar el Congreso e instaurar la hegemonía conservadora a través de la policía “chulavita”, la Iglesia y “los pájaros”, sicarios al servicio de ese partido. En 1950, durante el gobierno aún más dictatorial de Laureano Gómez, quien sucedió a Ospina –los liberales no participaron en las elecciones por falta de garantías–, se habían cometido en Colombia 50.000 asesinatos políticos, según los estudios de Paul Oquist y Daniel Pécaut. Tal es el contexto histórico en el cual se desarrolla Cóndores no entierran todos los días, la novela de Gustavo Álvarez Gardeazábal, una obra emblemática de la violencia partidista de aquella época, mejor conocida como La Violencia, con mayúsculas, para diferenciarla de otros periodos de la violencia colombiana.

El protagonista principal de Cóndores, León María Valencia, está inspirado en un personaje real, “un pájaro” de Tuluá y del norte del Valle. En realidad, un gran cabecilla, un cóndor, como lo bautiza Gertrudis Potes, otro personaje de la novela: “Pues si la amenaza son los pájaros, a lo que nos enfrentamos es a un cóndor”. León María es un cóndor terrible que impone un régimen del terror no solo contra los liberales sino contra cualquiera que ose cuestionar la autoridad conservadora o –en el caso de un periodista– simplemente tenga una foto de Gaitán. Sin embargo, el gran acierto de esta novela y donde se distancia de la historia, es en su capacidad de mostrar a León María no solo como un victimario sino como víctima. Él es el asesino que produce miedo pero también el que ha padecido miedo. Es un militante conservador en un pueblo de mayoría liberal, un humilde quesero que soportó la discriminación laboral por su filiación política y en medio de sus frecuentes ataques de asma siente pánico de morir en la calle, solo, sin su familia, rodeado de desconocidos. Y en un momento dado tuvo arrestos de héroe: detuvo a la enfurecida turba gaitanista cuando iba a destruir el colegio de los salesianos.

Cóndores no entierran todos los días recrea como ninguna otra novela colombiana la violencia partidista de los años cincuenta y la complejiza mostrando el punto de vista de ambos bandos, con lo cual evita caer en el maniqueísmo y en el panfleto. Como toda buena obra literaria, le deja ese juicio al lector.

domingo, 5 de enero de 2014

Murió Eusebio, la "Pantera Negra" del fútbol

El esplendido delantero portugués murió a los 71 años. Fue conocido como la "Pantera Negra" por su agilidad, velocidad y potencia con Benfica y Portugal. Colgó los botines en 1978.


Por Barry Hatton 
Agencia AP

Eusebio, el sensacional delantero portugués que superó la pobreza de su niñez en África para convertirse en uno de los grandes futbolistas de la historia, falleció el domingo, informó su club Benfica. Tenía 71 años.

Eusebio da Silva Ferreira nació en Mozambique cuando ese país africano todavía era una colonia portuguesa. Luego fue conocido como la "Pantera Negra" por su agilidad, velocidad y potencia durante su época de oro en la década de 1960 con Benfica y la selección portuguesa.

La mayor de sus gestas fue conducir a Portugal al tercer lugar en el Mundial de 1966. Recibió el Balón de Oro en 1965 y en dos ocasiones (1968 y 1973) ganó la Bota de Oro al máximo goleador europeo. Según la FIFA, marcó 679 goles en 678 partidos oficiales.

Eusebio falleció en su casa de un problema cardiaco a las 3.30 a.m. del domingo, dijo su biógrafo José Malheiro. "Su salud estaba muy mal", declaró a reporteros. El futbolista ingresó al hospital varias veces el año pasado para ser atendido de problemas respiratorios y del corazón.

Cristiano Ronaldo, el capitán de la selección portuguesa que juega en el Real Madrid, comentó en su página de Facebook: "Eusebio siempre eterno, descansa en paz", mientras que el ex capitán portugués Luis Figo, Jugador del Año de la FIFA en 2001, tuiteó: "El rey!! Gran pérdida para todos nosotros! El más grande!!"

"En este triste día de la muerte (de Eusebio)... prefiero verlo como inmortal", declaró José Mourinho, el entrenador portugués del Chelsea, a la Radiotelevisao Portuguesa.

El gobierno portugués decretó tres días de luto nacional y dispuso que las banderas ondeen a media asta. La Federación Portuguesa de Fútbol ordenó que se guarde un minuto de silencio antes de los partidos del domingo en la Copa de Portugal.

En un mensaje por cadena nacional de televisión, el presidente portugués Aníbal Cavaco Silva elogió "la simpatía y humildad" de un hombre que nunca dejó que la fama se le subiera a la cabeza. "Su talento le dio alegría a generaciones, inclusive para quienes no estaban vivos en los momentos más gloriosos de su carrera", dijo el mandatario.

Los elogios hacia Eusebio no se hicieron esperar en el mundo del fútbol.

"El fútbol ha perdido una leyenda. Eusebio siempre tendrá su lugar entre los grandes", dijo el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

Otro astro del balompié, el alemán Franz Beckenbauer, dijo en Twitter: "Uno de los jugadores más grandes del fútbol ha fallecido".

Sus goles más famosos fueron los cuatro que anotó contra Corea del Norte en los cuartos de final de la Copa del Mundo de 1966. Con su equipo abajo 3-0, el artillero se encargó de remontar el marcador con sus cuatro dianas para conducir a Portugal a una victoria por 5-3.

En una épica final de la Copa de Europa ante Real Madrid en 1962, cuando una tripleta de Ferenc Puskas parecía darle el título al equipo español, Eusebio anotó los últimos dos goles con los que Benfica completó la remontada en la victoria 5-3 que le permitió repetir como campeón continental.

Eusebio nació en Maputo, la capital de Mozambique, durante la Segunda Guerra Mundial. Se crió en la pobreza extrema, pero su talento para el fútbol llamó la atención de Benfica que lo fichó a los 18 años.

Su popularidad en Portugal era de tal magnitud que en 1964, cuando clubes italianos ofrecieron por su ficha cifras impensadas para la época, el entonces dictador del país Antonio Salazar decretó que el delantero era un "tesoro nacional", lo que significaba que no podía ser vendido al extranjero.

Portugal perdió en semifinales 2-1 contra Inglaterra, un encuentro en el que Eusebio anotó el único gol de su selección con un penal a los 82 minutos. La Pantera Negra salió llorando de la cancha, una imagen que sólo acrecentó el cariño que le tenía el pueblo portugués.

De todas formas, fue el máximo artillero del torneo con nueve dianas, y su partido contra Corea del Norte lo hizo inmortal para los hinchas portugueses.

En ese duelo en Goodison Park en Liverpool, Portugal tuvo un comienzo de pesadilla y perdía 3-0 después de 23 minutos.

"Nos tomaron por sorpresa", recordó Eusebio en una entrevista con la AP en el Mundial de 2010 en Sudáfrica. "Recuerdo bien lo que (el compañero Antonio) Simoes dijo cuando perdíamos 3-0. Decía, 'mientras no perdamos por cuatro goles, todavía podemos remontar'. Y tenía razón".

Eusebio encabezó la legendaria remontada al encarar repetidamente a la defensa norcoreana, y marcó cuatro goles en poco más de 30 minutos.

Después de sus dos primeros goles, sacó la pelota de la red, corrió hasta el centro del campo y puso el balón en el punto central para reanudar la acción. Empató el marcador a los 56 y luego hizo su cuarto desde el punto de penal, cuando la zaga norcoreana ya estaba totalmente desmoralizada.

"Ese fue el mejor partido de mi vida con la camiseta de Portugal", señaló Eusebio. "Me marcó para siempre".

Eusebio anotó 41 goles en 64 partidos con la selección.

Un grupo de 100 expertos reunidos por la FIFA eligió en 1998 a Eusebio como uno de los 10 mejores futbolistas de la historia.

"Sólo hay dos negros en la lista: Pelé y yo", comentó Eusebio sobre esa distinción. "Lo considero como una gran responsabilidad, porque estoy representando a Africa y Portugal, mi segundo hogar".

Con Benfica ganó 11 títulos de la liga portuguesa, cinco Copas de Portugal, y al día de hoy es el mejor futbolista que ha pasado por las Aguilas. Una estatua suya de bronce, a punto de patear un balón, adorna el exterior del Estadio da Luz del club de Lisboa.

Luego de cinco operaciones en las rodillas, Eusebio jugó su último partido con Benfica en 1975. Luego pasó los últimos años de su carrera en Norteamérica con Monterrey de México y equipos de Boston, Toronto y Las Vegas, hasta que colgó los botines en 1978.

Famoso por su buena voluntad, Eusebio permaneció vinculado al Benfica como asistente luego de su retiro, y viajó con la selección portuguesa como embajador deportivo.

Le sobreviven su esposa Flora, dos hijas y varios nietos.

jueves, 19 de diciembre de 2013

viernes, 13 de diciembre de 2013

Nelson Mandela, el hombre detrás de la leyenda


El líder sudafricano falleció este 5 de diciembre luego de haber estado junto a su familia, tras haber sido hospitalizado en diversas ocasiones en los últimos meses por las recurrentes reincidencias de infección pulmonar. El luto en Sudáfrica permanecerá hasta después del funeral.

lunes, 25 de noviembre de 2013

La cumbia de los cien goles

Como en 1971, Santa Fe marca un centenar de anotaciones en la temporada.

   

En 1971, Santa Fe se fijó el objetivo de marcar cien goles durante la temporada. Parte de la campaña fue “La cumbia de los cien goles”, tema interpretado por Gabriel Romero con la agrupación Black Stars.

La canción fue prensada en un disco de acetato de 45 revoluciones por minuto y se vendió mano a mano con la música de los cantantes del momento.

Al son de la cumbia, el Expreso Rojo marcó 103 goles y con ellos consiguió su quinta estrella.